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lunes, 30 de junio de 2008

El Colapso de la Revolución Tecnológica


Os dejo un interesante artículo con declaraciones del codirector del yacimiento de Atapuerca sobre la revolución tecnológica y su impacto en la sociedad. Visto en La Vanguardia:

El arqueólogo Eudald Carbonell, codirector del yacimiento de Atapuerca, augura que la incapacidad del hombre para socializar con valores la tecnología desencadenará un "colapso" en 30 años, con la previsible muerte de entre mil y 1.500 millones de personas a lo largo de dos décadas.

"La crisis que se nos viene encima será tremenda, será un cuello de botella importantísimo", que acabará aproximadamente con el diez por ciento de la población mundial, y que afectará tanto a pobres como a ricos, ya que, según explicó el experto, el cambio climático y la posible desaparición de terrenos a causa del aumento del nivel de los mares no entiende de motivos económicos.

En el caso de la Revolución Industrial, la incapacidad de asimilar el conocimiento se saldó con 200 millones de "especímenes muertos", unos 90 millones directamente por la guerra y otros cien millones inducidos por enfermedades y hambre. "Con la revolución científico-técnica actual pagaremos aproximadamente el mismo precio" en términos porcentuales, es decir, la desaparición de en torno al 10 por ciento de la población mundial, con el agravante de que en treinta años "seremos muchos más" en el Planeta, alrededor de 9.000 millones, según las previsiones de los organismos internacionales, con lo que las consecuencias del "colapso" serán mayores.

hay que "romper los marcos corporativos básicos y generar una evolución responsable, con una autocrítica de la especie", que sirva "a nuestros descendientes a no cometer los errores tremendos que nos llevarán a este colapso".


martes, 9 de noviembre de 2004

Comentarios Filosóficos: Maquiavelo

TEXTO

Yo sé que todo el mundo reconocerá que sería algo digno de los mayores elogios el que un príncipe estuviera en posesión, de entre los rasgos enumerados, de aquellos que son tenidos por buenos. Pero, puesto que no se pueden tener y observar enteramente ya que las condiciones humanas no lo permiten, le es necesario ser tan prudente que sepa evitar el ser tachado de aquellos vicios que le arrebatarían el Estado y mantenerse a salvo de los que no se lo quitarían, si le es posible; pero si no le es, puede incurrir en ellos con menos miramientos. Y todavía más: que no se preocupe de caer en la fama de aquellos vicios sin los cuales difícilmente podrá salvar su Estado, porque si se considera todo como es debido se encontrará alguna cosa que parecerá virtud, pero si se la sigue traería consigo su ruina y alguna otra que parecerá vicio y si se la sigue garantiza la seguridad y el bienestar suyo. (MAQUIAVELO, El Príncipe, cap. XV, Alianza Editorial, Madrid, 1982, traducción de M. A. Granada, pp. 83-84.)

AUTOR

Maquiavelo nace en Florencia el 3 de mayo de 1469 y comienza su andadura trabajando como funcionario, llegando a ser más tarde ( en 1512), secretario de la segunda cancillería encargada de los Asuntos Exteriores y Guerra de la república. Cuando los Médicis, una familia florentina, recupera el poder en Florencia y la república se desintegra, Maquiavelo es privado de su cargo y encarcelado durante un tiempo por presunta conspiración. Después de su liberación, se retira a sus propiedades cercanas a Florencia, donde escribe sus obras más importantes. A pesar de sus intentos por ganarse el favor de los Médicis, nunca vuelve a ocupar un cargo destacado en el gobierno y, cuando la república se restablece temporalmente en 1527, muchos republicanos sospechan de sus tendencias en favor de los Médicis. Muere en Florencia, el 21 de junio de ese mismo año.

Sus escritos tratan sobre los principios en los que se basa un Estado y los medios para reforzarlos y mantenerlos. En su obra más famosa, El Príncipe (1532), describe el método por el cual un gobernante puede adquirir y mantener el poder político. Entre sus otras obras destacan: Sobre el arte de la guerra (1521), que describe las ventajas de las tropas reclutadas frente a las mercenarias, y La Historias florentinas (1525), donde interpreta las crónicas de la ciudad en términos de causalidad histórica. Maquiavelo fue también el autor de una serie de poemas y de varias obras de teatro, entre las cuales destaca La mandrágora (1524), una sátira mordaz y obscena sobre la corrupción de la sociedad italiana de su tiempo.

El maquiavelismo, como término, ha sido utilizado para describir los principios del poder político, a partir de una máxima: el fin justifica los medios.

DESARROLLO DEL TEXTO

Este texto corresponde a un fragmento de la obra El príncipe escrita por Maquivelo y, como hemos comentado en la biografía del autor, describe el método por el cual un gobernante puede adquirir y mantener el poder político.

La idea principal de este texto es darnos a entender, en primer lugar, que el hombre es malvado y perverso. Según esto, el estado es el único que puede organizar la convivencia humana y, como tal, es el único que puede parar la violencia humana con su propia violencia.

Adicionalmente, se nos está diciendo que los posibles vicios, es decir las perversidades de un gobernante, se deben aprovechar si sirven para asegurar la estabilidad de la convivencia, y por extensión la del gobernante, que de por sí es inestable.

También nos pone de manifiesto que es preciso, por parte del gobernante y del hombre, una cierta atención y prudencia que le permita no descuidarse jamás.

COMENTARIO

En el marco general de la época, se puede decir que la relación del hombre con la política tenía como principal idea la de una humanidad como un todo, independientemente de la comunidad particular a la que cada uno perteneciera; el orden político dependía de la humanidad y debía estar hecho a su medida.

A parte de la idea de Estado por parte de Maquiavelo, podemos encontrar en esta época otras líneas de pensamiento. Una de estas líneas fue la de Campanella, en la que desarrolla su utopía de la Ciudad del Sol. En esta concepción se promulga la creación de una república universal que debe utilizar el convencimiento en lugar de la fuerza, permitiéndose utilizar esta si la libertad es amenazada o cuando se actúa en calidad de libertadores. Es en definitiva un modelo social igualitario donde el poder del hombre le permite quebrantar las leyes como un Dios y establecer su propia ciudad.

Otras líneas de pensamiento fueron las de Bacon y Giordano Bruno. Bacon pensaba que el filósofo y científico debía fundar y extender el imperio del género humano sobre la naturaleza; por otro lado, Giordano Bruno, confiaba en que el progreso se debía al esfuerzo humano y la capacidad de los individuos, siendo el mal, inevitable y necesario en el progreso libertador.

Con Maquiavelo las anteriores líneas de pensamiento dan un giro en mayor o menor medida. Maquiavelo partía de un hombre perverso y malvado al que había que controlar por medio de un estado, autorizado a usar la violencia como herramienta controladora de la convivencia. La inestabilidad había que combatirla con una buena legislación y una religión, entendida para controlar la unidad y el bien público.

OPINIÓN PERSONAL

La relación de todas estas líneas de pensamiento puede hacernos pensar que la situación actual en la que vivimos, es una especie de mezcla de todas ellas. En primer lugar debemos fijarnos en que el modelo de estado de Maquiavelo tiene ciertos parecidos con la situación internacional que estamos viviendo en estos momentos: por un lado se nos presenta un Estado que utiliza unos medios violentos para garantizar una supuesta estabilidad y, por otro lado, esa violencia se realiza, supuestamente, en calidad de libertadores o guardianes de la libertad (como en la Ciudad del Sol de Campanella.)

Sin embargo, la utilización de la violencia por parte de un Estado, no tiene los resultados que Maquiavelo parece esperar, es más, se crea una situación de inestabilidad económica y social (como podemos ver en los movimientos generados internacionalmente debido a este uso de la fuerza) y, quizás, no es tan fácil engañar a una comunidad cuando esta sabe que hay una serie de vicios encubiertos que justifican este uso de la violencia y que no se corresponden con los que promulga el gobernador.

miércoles, 27 de octubre de 2004

Comentarios Filosóficos: Santo Tomás de Aquino

TEXTO

Nuestro entendimiento no puede alcanzar el conocimiento de la verdad cuando está sujeto a razones contrarias. Si Dios nos infundiera los conocimientos contrarios, nuestro entendimiento se encontraría impedido para la captación de la verdad. Lo cual no puede ser de dios. Permaneciendo intacta la naturaleza no puede ser cambiado lo natural; y no pueden coexistir en un mismo sujeto opiniones contrarias de una misma cosa. Dios no infunde, por tanto, en el hombre una certeza o fe contraria al conocimiento natural.

De todo esto se deduce claramente que cualesquiera de los argumentos que se esgriman contra la enseñanza de la fe no pueden proceder rectamente de los primeros principios innatos, conocidos por sí mismos. No tiene fuerza demostrativa sino que son razones probables o sofísticas. Y esto da lugar a deshacerlos. (SANTO TOMÁS DE AQUINO, Suma contra los gentiles, Libro I, cap. VII, en Los filósofos medievales, II, cit., pp. 326-327.)

AUTOR

El texto pertenece a un fragmento de la Suma contra Gentiles de Santo Tomás de Aquino, situándose esta, en la primera etapa de la obra del autor.

Santo Tomas de Aquino nace en Nápoles en el año 1225, proviene de familia de nobles y en 1244 toma el hábito de dominico. En 1252 ejerce como maestro de teología en París aunque también lo hace en Roma, Bolonia y Nápoles. Muere en Fossanova en el año 1274.

Se pueden distinguir dos etapas en su obra:

Primera etapa 1245-1259: recibe influencias aristotélicas y neoplatónicas. Se pueden destacar obras como Boccio, comentarios a la obra de Pedro Lombardo, Opúsculo de ente et essentia, libro primero de la Suma contra Gentiles. La función de esta primera etapa fue la de servir a los predicadores un apoyo para discutir con los judíos y musulmanes mediante argumentos filosóficos y racionales.

Segunda etapa 1259-1273: recibe influencias de Aristóteles. Destacan obras como Ética a Nicómaco, finaliza la Suma contra Gentiles, Suma Teológica. La función de esta segunda etapa es sintetizar los problemas de fe y razón, creación y política, sistematización entre teología y filosofía.

DESARROLLO DEL TEXTO

El objetivo del texto, como se puede ver claramente, tiene la función de ofrecer argumentos filosóficos y racionales contra los argumentos que pudieran tener los practicantes de otras religiones no cristianas o simplemente contra los no creyentes. Además, el texto está extraído de una obra que perteneció a la primera etapa de Santo Tomás de Aquino.

La idea principal, plasmada en este texto, pertenece a la física del autor y explica la imposibilidad de que existan conocimientos que puedan ser contrarios a la naturaleza. Podemos decir, a modo de ejemplo, que es imposible que exista algo que sea árbol y hombre ya que esto iría en contra de las dos esencias. Por otra parte, Santo Tomás añade que Dios puede mejorar los distintos accidentes de las cosas aunque, insistimos, no se puede caer en contradicciones acerca de sus esencias.

Este concepto, explicado anteriormente, es utilizado en la parte final del texto para demostrar que no pueden existir argumentos contrarios a una cosa que es principio innato, esto es, la enseñanza de la fe.

COMENTARIO

Ampliando un poco la física de Santo Tomás y aprovechando esto para determinar sus influencias principales con otros autores, podemos destacar lo siguiente sobre su pensamiento: Dios crea el mundo de la nada y las criaturas se unen a la Divinidad en una relación de absoluta dependencia. Con la anterior afirmación, podemos distinguir una influencia del platonismo ya que el mundo sensible necesita del inteligible para que se pueda dar. Desde el punto de vista de su fe, el mundo no ha existido desde siempre y ha sido creado por Dios, aunque, desde su punto de vista filosófico, esta cuestión no se resuelve válidamente. También introduce un concepto neoplatónico llamado causalidad ejemplar en el que Dios crea a partir de formas e ideas de su mente.

Podemos distinguir una influencia aristotélica en su antropología. Esta influencia se nos presenta en su teoría hilemórfica: el hombre está formado por materia y forma con una relación substancial no siendo absolutamente separables. El alma es inmortal y está destinada a permanecer en el cuerpo y esto es constitutivo de todos los seres mundanos (los ángeles sólo tendrían forma). Ampliando un poco más este tema, la materia no podría existir por sí sola y es, a través de la forma, cuando se individualiza ocasionando que las substancias se diferencien.

En su teoría del conocimiento también podemos distinguir la influencia aristotélica ya que toma su empirismo. El conocimiento parte de la reflexión de la experiencia sensible y distingue entre conocimiento sensible y conocimiento inteligible. En el conocimiento sensible se dan sensaciones corporales que impresionan nuestros órganos sensoriales ocasionando imágenes sensibles impresas con particularidades. El conocimiento inteligible es obra del entendimiento y consiste en el conocimiento universal por conceptos. Hay un paso entre el conocimiento sensible al inteligible ya que se produce una abstracción, es decir, se separa la forma.

Otra influencia aristotélica se encuentra en su ética ya que determina un fin último y concreto del que todos los demás son particulares: la felicidad. Esta felicidad la relaciona con lo mas natural para la propia naturaleza, esto es, la razón. Añade también que la felicidad terrenal no es absoluta si no es proyectada al conocimiento divino.

Sobre la existencia del mal nos cuenta que, gracias a este, el hombre se acerca a la divinidad: el mal físico es inseparable de la esencia humana mientras que el mal moral es necesario para que el hombre pueda optar libremente por la divinidad.

OPINIÓN PERSONAL

Es necesario comentar que el pensamiento de Santo Tomás me parece más acertado que el de San Agustín. Santo Tomás nos presenta un nuevo panorama donde la razón puede ser independiente de la fe, aunque podría reprochar que la dirige hacía el conocimiento divino. También es admirable intentar explicar la existencia de Dios de una forma racional por medio de sus famosas cinco vías. Sobre esto último, me parecen acertadas las críticas hacía esta demostración en las que se pone de manifiesto lo siguiente: Santo Tomás presupone la presencia divina antes de demostrarla, aun existiendo un primer motor no debe ser asimilado como cristiano, que el origen del mundo podría ser producto del azar y que si la existencia de Dios es convincente, no habría ateos que la objetaran.

martes, 26 de octubre de 2004

Comentarios Filosóficos: San Agustí­n

TEXTO

Finalmente, quien ni siquiera desea entender y opina que basta creer las cosas que debemos entender, no sabe aún para que sirve la fe, ya que la fe piadosa no quiere estar sin la esperanza y sin la caridad. El creyente debe creer lo que todavía no ve, pero esperando y amando la futura visión. (SAN AGUSTÍN, <>, 120, 2.8, en Obras, VIII, cit. Pp. 897-898.)

AUTOR

El texto pertenece a un fragmento obtenido de un conjunto de escritos, denominados Cartas, que se incluyen en la obra del autor. San Agustín nace en Tagaste (Argelia) en el año 354 y con 16 años se dirige a Cartago para iniciar sus estudios. Debemos destacar que fue un hombre que pasó por muchas religiones y corrientes filosóficas, entre ellas el maniqueísmo, una secta mitad filosófica y mitad religiosa que promulgaba el hecho de que el mundo estaba dividido entre el bien y el mal, luz y oscuridad, espíritu y materia. Sin embargo, la posesión de la verdad sólo la encontró en el cristianismo, y en el 396, fue nombrado obispo de Hipona donde murió en el año 430.

Entre sus obras más importantes, podemos destacar La ciudad de Dios donde realiza una crítica al egoísmo e inmoralidad que provocó, según él, la caída de la ciudad de Roma. En esta obra plasma la idea de que ni el politeísmo ni la filosofía pagana pudieron sostener al imperio Romano.

DESARROLLO DEL TEXTO

San Agustín, nos presenta en este texto una idea principal que caracteriza su actitud filosófica: fe y razón son medios e instrumentos exigidos para encontrar la verdad. Para San Agustín, estos dos medios o instrumentos se complementan, y desempeñan un papel esencial en la búsqueda de la verdad. La fe se nos sitúa en el comienzo y en el final de la especulación racional, por lo tanto, es condición necesaria, guía y pauta para la razón. Por otra parte, la razón tiene también un papel importante ya que es la investigación la que nos dirige hacia la fe, consolidando el conocimiento racional.

Basándonos en lo comentado, podríamos concluir que, para San Agustín, la filosofía no es sólo un sistema racional sino que es una estructura unida íntimamente a la religión.

COMENTARIO

En la Teoría del conocimiento de san Agustín, se pone de manifiesto la relación, antes comentada, sobre fe y razón. San Agustín trata de encontrar un conocimiento capaz de llevarnos hasta Dios y que posibilite el grado más alto de conocimiento humano, esto es, el conocimiento de las verdades universales, eternas y necesarias. Para él, este conocimiento es visión y esta visión sólo es posible gracias a la acción iluminadora de Dios sobre la inteligencia siendo estrictamente racional, capacitando a la mente para contemplar las verdades universales y necesarias.

Debemos destacar la influencia de Platón sobre San Agustín ofreciendo los siguientes argumentos: la visión de la que nos habla San Agustín, es equiparable al concepto de Idea de Platón, además, cuando determina que la acción iluminador de Dios posibilita esta visión, nos está recordando la consideración neoplatónica de que lo UNO irradia luz sobre la realidad. Todo esto, es compatible con la concepción evangélica que identifica a Cristo como la luz del mundo. Por otra parte, hace distinción entre lo sensible y lo eterno promulgando la idea de que tenemos conciencia de las cosas a través de la sensación, y comparamos entes finitos con ideas eternas gracias a la iluminación divina. Sin embargo, hay un punto en el que San Agustín se separa de Platón: la reminiscencia. San Agustín intenta superar la reminiscencia de Platón explicando que no es necesario que el alma haya contemplado, lo que es necesario es que Dios abra nuestra mente para acceder a las verdades eternas; esta iluminación es la capacidad natural que Dios nos ha dado.

OPINIÓN PERSONAL

Considero que la postura de San Agustín, sobre todo en el problema de la relación entre fe y razón, es bastante importante ya que no desecha la importancia de lo racional en el ser humano, eso sí, siendo este causado por la acción iluminador de Dios y partiendo desde la fe. Es, precisamente en esto último, donde no puedo estar de acuerdo con San Agustín ya que no considera nuestra capacidad racional de una forma independiente sino que la subordina a una supuesta acción iluminadora de Dios con un instrumento necesario que es la fe. Por otra parte, creo que debe evitarse afirmar que el hombre no creyente tenga un conocimiento racional equivocado o su visión de la verdad sea incorrecta; son precisamente la religión, las creencias y el fanatismo causas de muchas guerras y conflictos irracionales.

Comentarios Filosóficos: Platón

TEXTO

El alma, pues, siendo inmortal y habiendo nacido muchas veces, y visto efectivamente todas las cosas, tanto las de aquí como las del Hades, no hay nada que no haya aprendido; de modo que no hay de qué asombrarse si es posible que recuerde, no sólo la virtud, sino el resto de las cosas que, por cierto, antes también conocía. Estando, pues, la naturaleza toda emparentada consigo misma, y habiendo el alma aprendido todo, nada impide que quien recuerde una sola cosa -- eso que los hombres llaman aprender--, encuentre él mismo todas las demás, si es valeroso e infatigable en la búsqueda. Pues, en efecto, el buscar y el aprender no son otra cosa, en suma, que una reminiscencia. (PLATÓN, <> 80a-82a, Diálogos, cit., II.)

AUTOR

El texto expuesto pertenece a un fragmento del Menón de Platón y lo podemos situar en el grupo de los diálogos socráticos del autor.

Platón nace en el 427 A.C. en Atenas, proviene de familia aristocrática y, antes de conocer a Sócrates, se dedica a la poesía. A partir del 420 A.C. es alumno de Sócrates durante 8 años. Una de sus grandes aportaciones es la creación de la primera gran escuela de la antigüedad: La Academia.

Además de Sócrates, Platón recibe influencias de Pitágoras. Su obra se puede dividir en tres grupos cláramente diferenciados, en los que utiliza el Diálogo como género literario:

Un primer grupo, correspondiente a los Diálogos Socráticos, en los que Platón hace una defensa del pensamiento de Sócrates y de la figura del mismo. Destacan obras como: Menón, Apología de Sócrates y Critón.

Un segundo grupo serían los Diálogos de madurez. En ellos expone su pensamiento: reminiscencia, inmortalidad del alma, dialéctica, etc.. Destacan las siguientes obras: Fedón y la República.

El último grupo es el correspondiente a los Diálogos de madurez. En este, hace una crítica a sus propios planteamientos. Un ejemplo de estas obras son: Parménides y el Sofista.

A lo largo de su vida, intenta implantar su modelo de ciudad y se preocupa por organizar la vida de sus conciudadanos utilizando la reflexión como único camino para ello.

Platón muere en el 347 A.C.

DESARROLLO DEL TEXTO

En el texto, se hace referencia a un concepto correspondiente a la antropología platónica: podemos leer que se nos habla de alma. Platón considera al hombre como un dualismo entre alma y cuerpo. El alma, para Platón, es lo que nos hace propiamente hombres, lo racional y espiritual. El cuerpo, es nuestra materialidad y nos sitúa en el mundo sensible. Para Platón, cuerpo y alma tienen una serie de características cláramente diferenciadas: el alma es inmortal, se sitúa en el mundo suprasensible y se dedica a la contemplación de las ideas. El cuerpo, por el contrario, se puede considerar como la cárcel del alma y nos arrastra a la extrañeza de lo material.

Para entender la concepción antropológica de Platón, se debe hacer referencia a su teoría del conocimiento. En esta, se hace también una distinción entre dos realidades: El mundo de las ideas y el mundo sensible. En el mundo sensible, se engloba lo material, lo perecedero, lo mudable. En el mundo de las ideas, se incluye a lo eterno y lo inmutable, es decir, las ideas. Las ideas son los conceptos absolutos, la verdadera realidad, no son perceptibles por los sentidos y sólo por el entendimiento humano.

Es, en este momento, donde tenemos que establecer una necesaria relación entre alma e idea. Es, el alma, el que se sitúa en este mundo de las ideas y el que contempla estos conceptos absolutos a los que llamamos ideas. Nuestra parte racional, por tanto, es la única que puede llegar a conocer el concepto absoluto de las cosas del mundo sensible, es decir, su verdadera realidad o idea.

Sin embargo, esta dualidad entre lo sensible y las ideas, provoca la siguiente problemática: conocer las ideas a través de lo material. Es por ello que, en el texto, aparece otro planteamiento platónico al que se le llama Reminiscencia. En efecto, Platón señala que existen varias vías para conocer las ideas a través de lo sensible y que, una de ellas, es la Reminiscencia: el alma habitaba en el mundo de las ideas (contemplándolas) y, en el momento que se une al cuerpo, se olvida de todo. A través del mundo sensible, va recordando y reduce la multiplicidad (lo sensible) a la unidad (la idea). Por esto, concluye que el buscar y el aprender no son otra cosa, en suma, que una reminiscencia, es decir, conocer es recordar.

Podemos relacionar este concepto de Platón con el ser de Parménides. Parménides también realiza una distinción entre Ente y Ser. El Ente de Parménides es lo sensible, determinado y visible. Esta concepción se puede equiparar a la parte sensible o material de la antropología de Platón, es decir, el cuerpo. Adicionalmente, para Parménides, el ser es lo realmente existente, lo que hace que las cosas aparezcan y lo que se busca a través del pensamiento. En base a esto, podemos distinguir, claramente, una relación con las Ideas y con el alma de Platón.

OPINIÓN PERSONAL


Platón nos plantea conocer la verdadera realidad a través del mundo sensible y de un recuerdo de un alma, que al principio se alojaba en un mundo inteligible (de las ideas). Debemos aceptar también el hecho de que el mundo sensible está en continuo devenir y que nuestra única referencia, para recordar el concepto absoluto de las cosas, es este.

En base a estas dos proposiciones anteriores, ¿es entonces posible llegar a una verdad absoluta estando sujeto, por completo, al devenir de lo sensible?, en el caso de que, en busca de ese conocimiento absoluto, llegáramos a una conclusión que podríamos considerar fiable ¿cómo sabríamos si estamos en lo cierto cuando las cosas del mundo sensible cambian de tal forma que puede ser que lo que antes nos parecía hermoso ahora nos parece feo, o lo que antes nos parecía bien ahora nos parece mal?. En conclusión, ¿es posible llegar a un mundo totalmente conceptual a través de otro tan cambiante y al que estamos sujetos a lo largo de nuestra vida?

jueves, 21 de octubre de 2004

Comentarios Filosóficos: Aristóteles II

TEXTO

Pues bien, para la vida práctica, la experiencia no parece ser en nada inferior al arte, sino que incluso tienen mas éxito los expertos, que los que, sin experiencia, poseen el conocimiento teórico. Y esto se debe a que la experiencia es el conocimiento de las cosas singulares, y el arte, de las universales; y todas las acciones y generaciones se refieren a lo singular. No es al hombre, efectivamente, a quien sana el médico, a no ser accidentalmente, sino a Calias o a Sócrates, o a otro de los así llamados, que, además, es hombre. Por consiguiente, si alguien tiene, sin la experiencia, el conocimiento teórico, y sabe lo universal pero ignora su contenido singular, errará muchas veces en la curación, pues es lo singular lo que puede ser curado. (ARISTÓTELES, Metafísica I 980ª-982ª, en Ed. Gredos, Madrid, 1970.)

AUTOR

Ver el Post Comentarios Filosóficos: Aristóteles I

DESARROLLO DEL TEXTO

Aristóteles intenta explicar en el texto la importancia de lo singular en la vida práctica. Es en este momento donde, con un ejemplo, pone de manifiesto la importancia de la forma y la materia como un compuesto llamado substancia. En su metafísica, nos explica los sentidos que puede tener el ser:
En el ser se nos puede mostrar la esencia del sujeto y se nos pueden mostrar una serie de accidentes que son afecciones y determinaciones de la esencia del sujeto. De todo ello, podemos concluir que existe un sentido del ser que determina a un sujeto o individuo en particular y que existen unas categorías o accidentes, que no pueden separarse de esta esencia (o sentido del ser) ya que son determinaciones de ella. Dentro de esta substancia, existe una subdivisión en la que podemos distinguir una primera substancia (individuo concreto) y otra que es la especie de ese ser, el concepto universal.
Con el ejemplo que Aristóteles plasma en el texto, nos quiere decir que una determinada esencia (el arte) no puede ir separada de una determinada materia (la experiencia). Es aquí donde se pone de manifiesto su teoría hilemórfica en la que considera que lo universal se halla dentro de lo particular. Es por todo esto que cuando dice: si alguien tiene, sin la experiencia, el conocimiento teórico, y sabe lo universal pero ignora su contenido singular, errará muchas veces en la curación, pues es lo singular lo que puede ser curado., nos está explicando el carácter inseparable de materia y forma, es decir, para que exista una forma, es necesario que exista una materia que la forma pueda determinar a ser lo que es. Es por ello que es tan importante el conocimiento de lo singular para lo universal.

COMENTARIO

Aristóteles pone de manifiesto en su filosofía una crítica hacia el carácter separado y trascendente de las ideas de Platón. Mientras que para Platón existen dos realidades claramente diferenciadas, que son el mundo de las ideas y el mundo sensible, para Aristóteles las ideas no pueden ir separadas de las cosas mismas y, aunque también acepta un dualismo entre forma y materia, estas dos realidades forman lo que él llama substancia. Esto es en definitiva su teoría hilemórfica, en la que introduce el mundo ideal de Platón en nuestro mundo sensible, y en la que lo universal se halla dentro de lo particular.

En la teoría del conocimiento de Aristóteles, se pone de manifiesto el papel principal de la sensación, como fuente básica del conocimiento, entendida en potencia (donde se capta una forma sin su materia) y en acto (donde el sujeto ejercita sus facultades sensoriales).Esta idea, está en contraposición con la de Platón, que considera el auténtico conocimiento, a la intuición pura de las ideas a través de la razón y el entendimiento, dejando de lado el conocimiento sensible de las cosas.

De la misma forma, Aristóteles separa el entendimiento en potencia y agente. El entendimiento en potencia nos capacita a captar y recibir las esencias universales y es el propio de cada hombre, inseparable y mortal. El entendimiento agente (o en acto) es la causa eficiente del conocimiento, inmortal y eterno. Este último, no afirma la inmortalidad del alma de Platón ya que este no puede existir a no ser en unión al cuerpo.


OPINIÓN PERSONAL

La idea general de la filosofía de Aristóteles se centró en interpretar el mundo sensible como algo inseparable de los conceptos generales (las esencias) y, estos conceptos generales, inseparables de lo sensible. Efectivamente, me parece una filosofía más creíble aquella que intenta llegar a los conceptos generales pero sin olvidar las cosas singulares que son a las que realmente determinan esas esencias o conceptos generales. Por otra parte, creo que si se intenta separar lo general de lo singular, esto es, considerar independientemente a las ideas (como eternas e inmóviles) y a lo sensible, tendremos la incapacidad de explicar el movimiento de las cosas. De la misma forma, pienso que es correcto interpretar al hombre como un compuesto de alma y cuerpo (soma), es decir, un ser con una materia, pero con una forma que determina a la materia a ser lo que es. En conclusión, la idea de dar el mismo protagonismo a la materia que a la forma, es, a mi entender, una forma más realista y mas sencilla de ver las cosas en este mundo sensible del cual, precisamente, nos guiamos para entender lo que pasa a nuestro alrededor.

Comentarios Filosóficos: Aristóteles I

TEXTO

Si, pues, de las cosas que hacemos hay algún fin que queramos por sí mismo, y las demás cosas por causa de él, y lo que elegimos no está determinado por otra cosa pues así el proceso seguiría hasta el infinito, de suerte que el deseo sería vacío y vano-, es evidente que este fin será lo bueno y lo mejor. ¿No es verdad, entonces, que el conocimiento de este bien tendrá un gran peso en nuestra vida y que, como aquellos apuntan a un blanco, alcanzaríamos mejor el que debemos alcanzar? Si es así, debemos intentar determinar, esquemáticamente al menos, cuál es este bien y a cuál de las ciencias o facultades pertenece.
(ARISTÓTELES, Ótica Nicomaquea, I 1094-1095, Ed. Gredos, Madrid, 1985.)

AUTOR

El texto pertenece a un fragmento de la Ótica a Nicómaco de Aristóteles y se sitúa en las Obras esotéricas del autor.

Aristóteles nace en Estagira (Macedonia) en el 385/4 y, desde el principio, está ligado a la corte macedonia y a la vida palaciega. Ingresa en la academia platónica en el 367/6. Cuando Platón muere, se dirige a Asso (Eolida) donde se hace consejero del tirano Hermias de Atarnea. Es en este momento cuando intenta aplicar sus enseñanzas fundando una escuela de carácter científico. En el 343/2 se encarga de la educación del hijo de Filipo de Macedonia. Mas tarde, en el 335/4, regresa a Atenas y funda el Liceo o Peripatos y es aquí donde ejerce sus enseñanzas, separado del platonismo, durante trece años. Muere a los 63 años de edad por afección estomacal.

Su obra se estructura de la siguiente forma:

Obras exotéricas: están caracterizadas por ser diálogos similares a los de Platón. Dos obras significativas son Eudemo o del alma y Sobre la justicia.

Obras esotéricas: son manuscritos que, probablemente, utilizaría en sus clases en el Liceo. Algunas de las mas representativas son Tratado del Alma, Metafísica, Ótica a Nicómaco, Política y De la generación y corrupción.

DESARROLLO DEL TEXTO

En el texto se hace referencia al concepto aristotélico de fin último, el cual, pertenece a la ética de Aristóteles. Sobre este concepto, explica el autor que toda actividad tiende a un fin, y que los fines dependen de la actividad. Si aceptamos el hecho de que unos fines están subordinados a otros y que hay que encontrar un fin último, que no este subordinado a ningún otro (ya que si se diera este caso nos encontraríamos con el absurdo de que los fines son fines de nada) entonces este fin último se bastaría a sí mismo para ser, y todos los demás bienes se buscarían porque pueden acercarnos a él.

Este fin último es la felicidad y, para llegar a ella, hemos dicho que los demás bienes pueden ayudarnos. Estos bienes pueden clasificarse en los siguientes: bienes externos (riquezas, honores, fama y poder), bienes del cuerpo (placer, salud e integridad) y bienes del alma (contemplación y sabiduría). Son estos últimos bienes del alma, y en especial la contemplación, en los que consistirá, fundamentalmente, la felicidad ya que la naturaleza viene determinada por la función especifica de su alma.

COMENTARIO

En la ética de Aristóteles, encontramos una diferencia fundamental con la ética de Platón:
para Platón, los placeres corporales y materiales no conducen a la felicidad y el virtuoso debe purificar su alma de las pasiones y desordenes del cuerpo. Sin embargo, como se ha explicado en el punto anterior, Aristóteles nos plantea participar de los bienes externos, del cuerpo y del alma (especialmente estos últimos) para acercarnos al fin último que es la felicidad. Con este planteamiento, aparece una de las ideas principales de la filosofía de Aristóteles: aunque existen, es verdad, esencias (Ideas en Platón), estas, deben ser inmanentes a las cosas mismas. Estas esencias dentro de las cosas singulares (la materia) formará la substancia. De esta manera, las substanciasestán compuestas de materia y forma, por lo que la forma no puede existir sin la materia y la materia no puede existir sin una forma que la determine a ser algo. Es por esto que Aristóteles incluye a estos bienes sensibles, junto con los del alma, dentro del camino para conseguir el fin último.

De la misma forma, Platón equipara a la virtud con la sabiduría e identifica el grado de virtuosidad del hombre dependiendo del carácter predominante de su alma (Racional, Irascible o Apetitiva). En contraposición, Aristóteles, no considera a la virtud como innata en el hombre, ni como una ciencia. Mas bien, la virtud para Aristóteles se adquiere a través del hábito y el ejercicio (implica voluntad), requiere cierta medida (ha de situarse en un termino medio entre dos vicios) y la experiencia e inteligencia del hombre (otra vez este dualismo inseparable) determinarán la opción moral adecuada en cada caso (para Platón, es a través de la razón como se consigue la realidad moral)

OPINIÓN PERSONAL

En cuanto al fin último de Aristóteles, estoy completamente de acuerdo en reconocer que este es la felicidad. También es cierto, en mi opinión, que, aunque disfrutemos de muchos bienes que podamos considerar ajenos a este fin, el fin último que determina a esos bienes externos, corporales o del alma, es la felicidad. Sin embargo, Aristóteles identifica como causa fundamental de la felicidad, un bien del alma que es la contemplación. Es aquí donde puedo estar más en desacuerdo con él por lo siguiente:

Si la contemplación es un bien del alma y, el alma (como forma), no puede ir separado de su materia que es el cuerpo (o soma) , entonces al ser inseparable lo singular de lo universal, se debería dar igual importancia tanto a los bienes externos y del cuerpo como a los del alma.